Miradoc: Un giro a la exhibición de documentales nacionales en Chile

26 Nov 2014

La instalación de un circuito propio, con una programación atractiva y estable, la gestión local descentralizada y las visitas de los realizadores, han permitido aumentar a la fecha en un 35% los espectadores de esta segunda versión de este programa pionero.

Estrenamos los mejores documentales en TÚ ciudad es la máxima de este programa, creado el año pasado por ChileDoc, gracias al apoyo del Fondo de Fomento Audiovisual del Consejo del Arte y la Industria Audiovisual, y que ya va en su segunda versión.

MiraDoc ha estrenado 16 documentales en dos años. Con el propósito de descentralizar la exhibición de las últimas y más destacadas realizaciones chilenas de no ficción, cada película se estrena simultáneamente en 16 salas de 11 ciudades del país donde funciona el programa. Los documentales permanecen un promedio de tres semanas en cartelera, consolidando un circuito de salas independientes de Iquique a Punta Arenas. Para 2015 se proyecta ampliar la cobertura, llegando a las 15 regiones del territorio.

Consolidación de un nuevo circuito

Hasta el 2012 era difícil encontrar documentales en cartelera. Salvo contados espacios como el Cine Arte Alameda y la Cineteca Nacional de Chile, a los estrenos documentales se accedía a través de festivales y muestras esporádicas. En regiones su programación era aún más escasa. Excepto casos puntuales, los documentales chilenos no tenían estreno comercial en regiones.

MiraDoc cambió este escenario y ha consolidado una red con 16 salas que exhiben documentales y cine chileno: Teatro Estibadores Marítimos, en Iquique; Teatro Centenario en La Serena; Centro Cultural Municipal en Ovalle; Teatro Condell/Insomnia Alternativa de Cine en Valparaíso; Cine Club The Oz en Chillán; los centros culturales Balmaceda Arte Joven y Alianza Francesa en Concepción; Cine Club Universidad Austral en Valdivia; las salas -1 Cine en Puerto Varas y Mafalda Mora del Centro Cultural Diego Rivera en Puerto Montt; y Cine Estrella en Punta Arenas. A ellas se suman en Santiago Cineteca Nacional, Museo de la Memoria, Cine Pavilion Gran Avenida, Café Literario Parque Balmaceda y Cine Radical del Bar TheClinic.

“En las grandes salas, la oferta cinematográfica no tiene nada que ver con Chile” reflexiona el crítico de cine René Naranjo. “En un circuito más alternativo, en cambio, puede generarse una sala reconocible, donde se pasan documentales y se conversa con los realizadores”.

“El público siente distancia con el cine chileno y hay pocos espacios para encontrarse con él”,continúa analizando Naranjo. “MiraDoc es una gran iniciativa porque con una programación constante ha logrado abrir espacios y construir una conversación en torno al cine chileno, que permite cambiar en algo el panorama de circulación, exhibición y programación de películas chilenas, así como el encuentro con el público. Eso es muy meritorio”, valora el crítico.

Raya para la suma

“El año pasado la película más vista en MiraDoc llevó 2.000 espectadores”, comenta la directora de ChileDoc, Paola Castillo. “Este año, con nuestros dos primeros estrenos, cada uno superó los 2.000 espectadores”, declara. Y es que el crecimiento entre un año y otro ha sido significativo: de ocho a 11 ciudades, de diez a 16 salas. Las cifras de asistentes también son alentadoras. Comparado un mismo período -de marzo a septiembre de 2013 y 2014- la audiencia aumentó en un 35%.

El 2014 ha sido un año de consolidación para MiraDoc. Sólo en el primer estreno el número de espectadores a nivel nacional prácticamente cuadriplicó a la película que inició el ciclo en 2013. En este crecimiento hay casos paradigmáticos. Iquique, por ejemplo, ha creado y mantenido un público fiel para el documental. En septiembre, faltando aún dos estrenos para el cierre del ciclo MiraDoc 2014, la capital de Tarapacá ya había duplicado el público que llevó a su sala en todo el año anterior.

En otras ciudades el crecimiento también ha sido significativo. Comparando el período marzo a septiembre 2013 – 2014, la taquilla en La Serena creció un 50%, en Valparaíso un 40% y en Chillán un 30%.

Cada lugar, un mundo

La instalación de un circuito propio, con una programación atractiva y estable entre abril y noviembre de cada año, que asegura la exhibición por un período continúo de 2 a 4 semanas, las visitas de los realizadores y un trabajo permanente de identificación de nuevos públicos, cuya asistencia se apoya mediante la subvención de entradas a colegios y a diversas organizaciones sociales, son los factores que afianzanlos buenos resultados de este programa pionero.

Pero no se trata sólo de descentralizar la distribución de las películas, sino también su gestión y promoción. Por eso MiraDoc cuenta en cada región con un equipo local de producción y difusión, que conoce el pulso de cada comunidad y cómo llegar mejor a ella, convocándola a las salas para ver las películas y conversar con sus realizadores, que con cada estreno viajan por Chile acortando distancias con el público y la prensa local.

Ventana para las mejores realizaciones

“MiraDoc me ha permitido conocer trabajos documentales de primera calidad realizados por chilenos, es aire fresco para mí”, comenta el también crítico de cine Ernesto Garrat. “Está lleno de gente talentosa que, si no fuera por MiraDoc, no tendría vitrinas donde mostrar su trabajo en el despiadado mercado de la exhibición en Chile. Nuestro deber es informar a la audiencia de esta ventana a través de los medios y, como la curatoría es buena, la gente se está acostumbrando a ver documentales”, concluye Garrat.

“Dentro de la cinematografía nacional, el documental estábuscando nuevas estéticas y lenguajes, allí hay un aporte a nivel cinematográfico país,que se visibiliza a través de MiraDoc. Hemos instalado al documental como una obra atractiva, diversa, y como una alternativa real en la cartelera“, complementa Paola Castillo.

Las cifras en su contexto

Uno de los problemas con que se encontró el Programa es que no existen informes que consignen las cifras reales de espectadores dedocumentales. Un referente es el informe que cada año entrega la Cámara de Exhibidores de Multisalas de Chile A.G. (CAEM). Según sus datos, el2013 se estrenaron 178 películas que convocaron a 20.068.775 espectadores.

En esa lista – con esperables hitos de taquilla de grandes producciones internacionales- el documental chileno tiene un rol menor. El primer documental consignado es Calafate zoológicos humanos, en el lugar 160, con 322 espectadores.La cifra es desalentadora, sin embargo, es también parcial pues la CAEM considera sólo a los espectadores que acuden a multisalas (Cine Mundo, Cinemark, Hoyts, CineStar, Cineplanet, Cine Mall Quilpué, Cine Paseo del Valle Quillota y Cine Pavilion). Sin embargo, al tratarse de información anual en varios circuitos se producen situaciones de cierre y/o apertura de salas durante el curso de un año. y no a quienes ven películas fuera de ese circuito. En el caso de Calafate zoológicos humanos, sólo en las salas MiraDoc sumó 2.136 espectadores.

Lo mismo ocurre con la taquilla de otros documentales chilenos, que tuvieron estreno en circuitos comerciales e independientes. Propaganda, por ejemplo, se estrenó en marzo de 2014en el circuito MiraDoc, en otras salas independientes y algunas comerciales pertenecientes a CAEM, donde se registraron 62 asistentes, en circunstancias de que en total sumó 3.096. A ellos se suman los espectadores que logró posteriormente a través de su exhibición online con pago voluntario, donde fue vista por 2.500 personas. Es decir, un total de 5.658 espectadores vieron Propaganda este año, cifra significativa para un documental chileno.

Buen año para el documental

El triunfo de documentales en las competencias de cine chileno de los festivales internacionales de cine de Valdivia (FICV) y Santiago (SANFIC), junto con menciones especiales para películas de no ficción otorgados por público y jurado, además dela valoración de la crítica, reflejan el buen momento del documental chileno.

Para Paola Castillo, MiraDoc ha sido uno de los vehículos que ha dado visibilidad a estas obras y las ha acercado a la audiencia, por eso la permanencia del programa es esencial si se quiere cosechar a mediano plazo. “Confiamos en el aumento sostenido del público, la fidelización de una audiencia, y la instalación de una parrilla que permita generar hábitos. Para el 2015 proyectamos seguir posicionando este circuito de salas alternativas, pero a la vez explorar nuevas vías de difusión y comercialización. Para esto, sumaremos la distribución en colegios, organizaciones sociales o instituciones culturales que deseen proyectar en sus establecimientos”, concluye la directora.

Programa MiraDoc 2014

Propaganda, de Colectivo MAFI
El vals de los inútiles, dirigido por Edison Cájas
Los Rockers, rebelde rock’n roll, de Matías Pinochet
Las cruces de Quillagua, de Jorge Marzuca
El huaso, de Carlo Guillermo Proto
El gran circo pobre de Timoteo, dirigido por Lorena Giachino
Vecinos del volcán, dirigido por Iván Tziboulka
Ver y escuchar, dirigido por José Luis Torres Leiva
Programa MiraDoc 2013

Las mujeres del pasajero, dirigido por Patricia Correa y Valentina Mac-Pherson
Sibila, dirigido por Teresa Arredondo
Cuentos sobre el futuro, dirigido por Pachi Bustos
El otro día, de Ignacio Agüero
La última estación, dirigido por Catalina Vergara y Cristián Soto
Calafate, zoológicos humanos, dirigido por Hans Mülchi
74 mt2, dirigido por Paola Castillo y Tiziana Panizza
Pena de muerte, dirigido por Tevo Díaz