Zurita, verás no ver vuelve a cartelera nacional en verano

10 Ene 2020

-Ya se encuentra en salas Miradoc el documental que retrata parte de la vida de Raúl Zurita, el poeta chileno que se resiste a la muerte.

-La película regresa a cartelera hoy viernes 10 de enero y se extenderá durante todo verano.

-Revisa el tráiler: https://youtu.be/n7o_6zhbPv8  

Luego de su paso por festivales nacionales e internacionales y de su estreno en cines y salas de todo Chile, la película, dirigida por Alejandra Carmona Cannobbio y producida por Eduardo Lobos Barrera, debió suspender funciones durante casi tres meses. Sin embargo, hoy regresa a cartelera y se toma las pantallas de Arica, Valparaíso, Santiago, Rancagua, Chillán, Concepción, Temuco, Valdivia, Puerto Montt y Coyhaique de la mano del programa Miradoc. Revisa la cartelera aquí. 

El 18 de octubre pasado Chile vivió un estallido social que obligó a cambiar la rutina del día a día, a pausar actividades y a repensar la realidad en la que estábamos insertas/os. Debido a esto, y como muchas otras producciones de Miradoc, Zurita, verás no ver interrumpió sus exhibiciones con el fin de apoyar las causas y demandas levantadas, además de aunar fuerzas para seguir manifestándose en contra de la fuerte represión que se vivía.

Hoy, a casi tres meses del despertar social, vuelve a presentarse en salas de Arica a Coyhaique, durante los meses de enero y febrero, pues se hace imperante conocer la historia de Raúl y reconocer sus disputas en muchas y muchos quienes se manifiestan en la actualidad. La lucha colectiva que contiene la memoria de un país y que demanda porque la dignidad sea la identidad del pueblo que ha despertado. Su directora hace la comparación y así lo manifiesta: “Zurita le ha dado voz al dolor del pueblo chileno, a las miles de víctimas de la dictadura que ya no pueden hablar. A través de su canto poético, nos ayuda a no olvidar jamás el oscuro capítulo de nuestra historia. Se enfrenta y no le teme al dolor. Nos devuelve con ello la dignidad, allí donde la habíamos perdido.”

Zurita verás no ver es un documental que entrega fortaleza y herramientas para enfrentar la realidad y todo lo que depara este 2020: “Hay muchas frases que definen a la película” -añade la cineasta- “…que es posible encontrar la sanación a través del arte, que no hay que temer enfrentarse al dolor, que es necesario no callar ante las injusticias y que hay que hacer de la vida misma una obra de arte”.

La fuerza de la poesía

Alejandra se sintió atraída por Zurita cuando, a los 17 años, lo vio recitando en la Universidad Católica. “Sentí que era un personaje poseído por la poesía, que la encarnaba con todo su ser, con todo su cuerpo”, recuerda. “Eso me llevó a buscarlo casi más de 30 años después para conocerlo en profundidad. Lo que descubrí fue no solo un gran artista y poeta, sino que ante todo un ser humano íntegro, generoso, de una gran humildad con una fuerza enorme porque Zurita no descansa, es un gestor a muchos niveles que ha influido y ha ayudado a muchas personas tanto en el ámbito de la defensa de los derechos humanos como en lo artístico y literario”.

Un poeta que resiste

El documental que dio tanto que hablar, muestra parte de los días de Raúl, un hombre reconocido por su poesía, por sus intervenciones artísticas y por su activa lucha político-social a favor de los derechos humanos. Sin embargo, más allá de la figura pública, también se puede apreciar la sensibilidad de la vida de quien debe lidiar con las cicatrices producidas por la dictadura militar junto a la enfermedad de Parkinson, síndrome del sistema nervioso que afecta progresivamente el control del movimiento.

Para seguir adelante, el escritor se aferra al arte con el fin de sanar las heridas. Realiza diferentes intervenciones las cuales involucra el amplio territorio nacional como su propio cuerpo. Se observa Verás un mar de piedras, una mega obra de luces proyectadas en el desierto de Pisagua, lugar reconocido por utilizarse como centro de torturas, violaciones y ejecuciones en dictadura; y al mismo tiempo se observa cómo se autoflagela con el fin de evidenciar y plasmar su intenso dolor en su propio cuerpo, ese que tiene que llevar y sopesar día a día.